jueves, 5 de enero de 2012

Whishes..

[...] Y cuando la espada de fuego salió de su cuerpo, perforado e incandescente, la tomó entre sus manos diciendo:  "Yo te busqué por gloria, y ahora me has dado muerte, mi deseo no se ha visto cumplido y por ello te repudio".
El mercader, que estaba contemplando el combate, se acercó mientras la mano ejecutora cerraba los ojos y se desvanecía.
Asombrado, cogió el arma chisporroteante y dijo: "Has dado muerte al señor, ahora yo te pido gloria, y larga vida para mi y para mi familia".
El agonizante caballero, le lanzo una sorprendida ultima mirada al mercader y yació muerto al instante.
El pueblo lo glorificó y aclamó durante décadas por haberlos salvado del espectro, dándole así lo que el caballero había pedido en deseo.
El mercader vivió una larga y próspera vida, su espada siempre al cinto. Nunca  tuvo necesidad de usarla, pero cuando el honorable señor contaba con ciento nueve años, le llegaron noticias de  una catástrofe, unas lluvias torrenciales habían desbordado la presa y el agua inundaba el pueblo.
Haciendo acopio de sus pocas fuerzas, salió a la calle y, cubriéndole el agua hasta el pecho, subió a una colina en el centro del pueblo.
"Aquí yacerás hasta que otro te reclame, y yo yaceré contigo. Ponle fin a ésta catástrofe, es lo último que pido" Y reuniendo sus mas recónditas energías, clavó la espada en la roca que lo acogía. Ésta comenzó a lanzar lenguas de fuego que cubrieron el pueblo por completo, sobre las aguas. Nubes de vapor ascendían al cielo, mientras el nivel del agua bajaba vertiginosamente. Un día más tarde, cuando todo había vuelto a la normalidad, las casas intactas y la gente feliz, subieron a la colina a ofrendar a la espada.
Allí yacía el mercader, arrugado y muerto, pero con una característica sonrisa que todo el pueblo conocía y amaba.
Y así, el mercader fue glorificado por salvar al pueblo de la inundación, y no fue hasta muchos años después cuando un joven, pobre y hambriento, tropezó con ella y la desencajó de la piedra, que se volvió a saber de las hazañas de la espada de los fuegos.
Pero eso ya es otra historia.

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